martes, 24 de junio de 2008

Diagnóstico: titulitis

Acabo de recoger la orla de mi promoción de Periodistas (no es la de la foto). A grandes rasgos he contado casi cuatrocientos alumnos. ¡Cuatrocientos nuevos periodistas! Sí. A estos hay que sumarles todos los que no se han hecho las fotos, bien porque no hayan querido o porque no les haya dado tiempo, los que aparecen en la orla y no van a acabar la carrera este año, etc. En fin, números redondos: 400.
El problema está en que son sólo los de la Complutense. ¿Cuántos más habrá que ir sumando a la escalofriante cifra de competidores a la hora de encontrar trabajo? El caso de periodismo sea quizás de los más alarmantes puesto que cada año ingresan en las diferentes facultades de Ciencias de la Información más de 1500 personas (lo he calculado a ojo teniendo en cuenta que sólo en la UCM entran 750 cada octubre), pero no es el único, digo yo.
En mayor o menor medida, todas las facultades tienen cierta masificación y es que parece que hoy en día tener un título universitario es imprescindible. Parece que a estas alturas, la gente sigue creyendo que la Universidad es algo únicamente para cultos e intelectuales y que pasar por ella significa tener un mayor estatus que la media.
Pues bien, nada más alejado de la realidad. En la Universidad, al igual que en otros lugares, también hay tarugos y vagos que creen que por tener un título universitario van a tener la vida resuelta.
Como bien dice mi madre: "Puedes pasar por la Universidad pero la Universidad también tiene que pasar por ti".

miércoles, 18 de junio de 2008

Imperialismo extraterrestre

Cada cierto tiempo nos despertamos con noticias desde el espacio: que si el Explorer tiene una avería, que si no se ha encontrado agua en Marte, que parece que la vida en el planeta rojo no es posible, etc.
Supongo que estas expediciones extraterrestres se hacen con algún propósito científico, pero tengo serias dudas sobre si no será en realidad todo un entramado para demostrar en la Tierra quién tiene el poder a lo largo y ancho del Universo.
Tal y como está nuestro planeta: hambrunas, sequías, guerras, desastres naturales..., me pregunto: ¿no sería mejor emplear todo ese dineral que cuestan las salidas al espacio para paliar los problemas que tenemos entre nosotros? ¿Para qué necesitamos saber si hay agua en Marte? ¿Acaso haríamos un trasvase desde allí a las zonas más necesitadas? Sinceramente, creo que es todo una maniobra de los países más poderosos para demostrarse a sí mismos que son los dueños y señores del Universo.

sábado, 14 de junio de 2008

¿Qué opinarán Rouco y Ratzinger?

La Iglesia de Noruega casará a homosexuales El país nórdico es el cuarto de Europa que reconoce el matrimonio gay y le permite la adopción
EMILIO DE BENITO - Madrid - 13/06/2008 Las parejas homosexuales noruegas serán las primeras que podrán casarse por la iglesia. El Parlamento de la nación acaba de aprobar la ley de matrimonios gays y lesbianas, que los equipara completamente con los heterosexuales casados. Pero Noruega, como otros países nórdicos, tiene una religión estatal, la Iglesia Nacional Noruega, cuyo máximo representante es el rey y que obedece al Parlamento. La ley, así, obliga directamente a los ministros de esta confesión. La religión nacional, luterana, debe obediencia al Parlamento y al rey Con la nueva ley, que entrará en vigor dentro de unos meses, Noruega se une al reducido grupo de países (España, Holanda, Bélgica, Canadá y Suráfrica, aparte de los Estados de Massachusetts y California) que hasta ahora permiten el matrimonio de gays y lesbianas con todos sus derechos y deberes. El país nórdico fue uno de los pioneros, cuando en 1993 aprobó una ley de uniones civiles que permitía el registro de parejas de hecho formadas por dos hombres o dos mujeres, pero con la nueva legislación va un paso más allá. La peculiar relación entre el Gobierno y la Iglesia noruega han propiciado la excepcionalidad de la situación. La Iglesia Nacional de Noruega es una rama del protestantismo luterano. Una situación similar se vivió en Canadá en 2005, cuando el Parlamento debatió la ley de matrimonios homosexuales. Pero entonces, ante la oposición de la rama dominante de la religión evangélica oficial, la norma incluyó una salvaguarda que eximía a los pastores de celebrar estas uniones. A pesar de sus décadas de apertura hacia las minorías sexuales, el debate en Noruega ha sido acalorado. El resultado final fue de 84 votos a favor de la ley y 41 en contra. Votaron a favor los tres partidos de la coalición gubernamental de centro-izquierda, además de los conservadores y los liberales. Se opusieron los cristiano-demócratas y el Partido del Progreso, de extrema izquierda. Precisamente un conservador, el ministro de Economía Per-Kristian Foss, fue el primer miembro del Gobierno que se unió legalmente a una pareja de su mismo sexo. Lo hizo en 2002, pero prefirió la intimidad de la embajada de su país en Estocolmo para la ceremonia en lugar de hacerlo en Oslo. La reglamentación cubre todos los aspectos de la plena igualdad: permite la adopción conjunta por las parejas del mismo sexo y la del hijo de uno de los cónyuges por el otro. También regula la inseminación artificial de las mujeres lesbianas y los vínculos entre la madre biológica, su mujer y el hijo de ambas. La noticia, publicada hoy en EL PAÍS, invita a comparar el tipo de personas que rigen la Iglesia en este país y lo que defienden los dirigentes de la Santa Sede en Noruega. Ciertamente, resulta incomprensible cómo la Iglesia, institución que, en teoría, defiende los valores igualitarios, solidarios, etc. tiene unos ideales tan retrógrados y discriminatorios en algunos lugares del mundo.

martes, 10 de junio de 2008

12 horas al día

A estas alturas de la películas ya todo el mundo se ha enterado de lo que están intentando hacer en Europa con los horarios semanales de trabajo. ¿A quién se le ha ocurrido la brillante idea de ampliar aún más la jornada laboral?
Echando cálculos, la broma sale a unas 12 horas al día de trabajo para los que trabajan de lunes a viernes y algo menos para los que trabajan incluso sábados y domingos.
Si ni siquiera hoy en día las largas jornadas en el trabajo permiten conciliar la vida laboral con la familiar ¿cómo lo van a permitir los nuevos horarios?
Es cierto que ya hay mucha gente que se pasa 12 horas al día trabajando pero con el cambio propuesto pretenden hacer desaparecer los pagos por horas extras además de acabar con muchísimos puestos de trabajo que cubrían esos horarios.
Además, al cómputo general de horas, hay que añadir, el traslado (en las ciudades grandes nadie te quita una hora mínima de ida y una hora de vuelta) al centro y las tareas propias de una casa y, ni qué decir, una familia.
Aunque suene ya muy redundante: ¿trabajamos para vivir? o ¿vivimos para trabajar?

domingo, 8 de junio de 2008

¿Qué es noticia en el siglo XXI?

Después de meses asistiendo a la pugna por el poder en el partido demócrata entre Hillary Clinton y Barack Obama, parece que al fin todo se ha dilucidado.
Barack Obama, el líder negro que ha movilizado a un mayor número de votantes que su contricante, será el candidato a ocupar la Casa Blanca para las próximas elecciones de noviembre.
La lucha por alcanzar la candidatura a la Presidencia de Estados Unidos entre Clinton y Obama ha destacado por la cantidad de titulares que ambas figuras políticas han ofrecido a los medios de comunicación a lo largo y ancho del planeta.
Hillary Clinton, mujer y ex-primera dama de la nación, ocupaba los titulares por el simple hecho de ser la primera mujer candidata a Presidenta de los Estados Unidos.
Obama, por su parte, era retratado por los media como el primer candidato de raza negra para presidir la primera potencia mundial.
A todo esto, debemos reflexionar: ¿estamos realmente en el siglo XXI? ¿No debería estar ya interiorizada la idea de la igualdad de derechos y la no discriminación por razón de sexo, raza o religión? En algunas aspectos, el mundo avanza a pasos agigantados pero en otras, las más básicas y elementales, nos queda todavía mucho por recorrer.